Bienvenidos al curso de Seminario de Derecho Economico, este Blog estará a cargo de los alumnos de 9 semestre Zyanya y Oscar, esperamos que la información que presentemos sea de su agrado y utilidad, así mismo toda información que puedan compartir será bien recibida.

martes, 28 de septiembre de 2010

Ensayo: Eficiencia del Estado como resultado del derecho


Martes 28 de septiembre

  
Perú es un país aquejado principalmente por el fenomeno de la pobreza, la desigualdad tanto en aspectos económicos como sociales, hay una notoria debilidad en la participación del gobierno; esto es debido a las ineficiencias que ha tenido en cuanto a la administración y distribución de la riqueza del país, la mala interacción entre los principales sectores productivos, la falta de modernizacion de sus sistemas institucionales, entre otros.

La forma de comprobar que la participación del Estado en el Perú no es eficiente, la realicé por medio del análisis de un indicador que es fundamental para determinar el grado de desarrollo de las economías; el índice de Desarrollo Humano, dicho indicador demostró que Perú presenta un desarrollo humano medio ubicándose en la posición 87 en el Rankin del desarrollo humano de 177 países.


Zyanya Ameyallí González Hernández


INEFICIENCIA DEL ESTADO COMO RESULTADO DEL DERECHO



 En el Perú, existe una gran debilidad del aparato público y ello ocurre a pesar de que, por sus características (mayores diferencias sociales, mercados internos pequeños, sectores empresariales poco competitivos, etc.), es posible concluir que la región requiere una participación estatal tan importante o incluso mayor que la del mundo industrializado para enfrentar los principales problemas y desafíos del desarrollo. Por esta razón, la modernización del Estado no es sólo un tema prioritario, sino también urgente.

El Perú constituye un caso extremo, esto debido a los siguientes aspectos: extrema pobreza, extrema debilidad del Estado, extrema insuficiencia en el desarrollo de los mercados y extremos desencuentros históricos entre las organizaciones significativas de la sociedad. Además, en el pasado reciente los peruanos han pasado de un gobierno en extremo intervencionista (1985-1990) a uno en extremo liberal (1990-1996).

Un claro ejemplo que demuestra la ineficiencia de la participación del Estado se refleja en el Índice de Desarrollo Humano (IDH) el cual mide el bienestar social; el valor del IDH para el 2007 fue de 0.773 esta cifra se expresa como un desarrollo humano medio y Perú se encuentra en la posición 87 de un total de 177 países. Su PIB Per Cápita expresado en dólares equivale a 6.039 para el mismo año.

Recordemos que el coeficiente de Gini se utiliza sobre todo para medir la desigualdad en los ingresos, también puede utilizarse para medir la desigualdad en la riqueza; en el caso de Perú su coeficiente de Gini es de 52.0 para el año 2008, esto indica que la desigualdad de ingresos que existe en el Perú es bastante grande ya que mas del 50% de los ingresos no están distribuidos equitativamente entre la población.

En Perú hay un gran problema en lo que respecta a los servicios de saneamiento adecuados ya que el 72% de la población total tiene dificultades en la adquisición de dicho servicio.
La población que vive bajo el límite de una Línea de Pobreza fijada en un dólar diario -a los precios internacionales de 1985- ajustado en función de la paridad de poder adquisitivo, representa para Perú esta población debajo de la línea de pobreza establecida se encuentra entre 11,6 por ciento y 15,9%

A estos factores, que ayudan a comprender los problemas que enfrenta el Perú en la transición hacia un manejo más institucionalizado de las reformas de política económica y social, se une la escasa influencia política de la oposición. Como consecuencia, dentro del gobierno, sobre todo en el Poder Ejecutivo y en el Congreso, no existen condiciones e incentivos para el diseño y puesta en práctica de estrategias y políticas de largo plazo, entre las cuales se encuentra la reforma del Estado peruano.

Por el contrario, la forma en que se ejerce el poder político lleva a una concentración de decisiones en pocas manos, socava los esfuerzos para reformar las instituciones públicas y debilita los procesos de planeamiento estratégico y descentralización. Si esto no se modifica sustancialmente no será posible avanzar hacia una reforma del Estado duradera, coherente y capaz de sustentar un proceso de desarrollo económico y social en la transición hacia el siglo XXI.

Fuente: HERZK; Jaime; et all (1999). “La Reforma del Estado en el Perú”. Agenda: Perú. Edit Miraflores         
   Comunidad Andina 2005

domingo, 26 de septiembre de 2010

Ensayo: Eficiencia del Estado

El Estado no solo debe intervenir en la economía sino que además debe ser eficiente, es decir los servicios que se prestan a la sociedad deben ser de calidad y también suficientes para satisfacer sus necesidades, recordemos que el objetivo primordial es lograr el bienestar común, ello se obtendrá por medio de políticas correctamente diseñadas y orientadas hacia los diversos ámbitos esenciales tales como: Educación, Salud, Vivienda entre otros.


Oscar Omar Araiza Flores


Ensayo: Función Social del Estado

La función del Estado tal y como lo refiere Keynes debe estar orientada a garantizar que todos los individuos de la sociedad puedan tener acceso al menos a los servicios básicos que les permitan tener las condiciones para mejorar su calidad de vida, por ende también se deduce que cuando existan problemas que impidan o perjudiquen el desarrollo de la población el Estado también deberá de actuar.



Oscar Omar Araiza Flores 

viernes, 24 de septiembre de 2010

Ensayo: Eficiencia del Estado


Viernes 24 de septiembre


Ensayo: Eficiencia del Estado

Existen tres principales componentes del Estado: la política, la economía y la sociedad. Dichos agentes son los encargados de administrar y dinamizar todas las funciones de un país; por lo cual, considero que es necesario que exista un equilibrio entre dichos sectores. La eficiencia del Estado subyace en la capacidad del mismo para formular y ejecutar políticas que ayuden al desarrollo de las economías; que participe solamente en las cuestiones necesarias principalmente cuando aparezcan los fallos del mercado y las externalidades así como una modernización en los aparatos productivos y por último, lograr una correcta legitimación de las instituciones estatales.

Sólo un balance adecuado entre estos tres protagonistas (económico, político y social) pueden lograr la eficiencia de un Estado.




Zyanya Ameyallí González Hernández

jueves, 23 de septiembre de 2010

EFICIENCIA DEL ESTADO


EFICIENCIA DEL ESTADO

En líneas generales, tanto en los países del mundo industrializado como en las naciones en desarrollo, las acciones y omisiones del Estado responden a los intereses que representa el gobierno en ejercicio. Sin embargo, la gran diferencia entre ambos grupos de países reside en la capacidad estatal para formular y ejecutar políticas. En las naciones industrializadas, las intervenciones en la economía a través de reservas del mercado interno, subvenciones, créditos blandos, asignaciones de presupuestos y actividades empresariales directas se ejecutan, por lo general, sobre la base de dos elementos fundamentales: 1) una estrategia de desarrollo consensual y nacional, y 2) un Estado eficiente.

Los nuevos modelos teóricos relacionados con la economía institucional y con los estudios sobre gobernabilidad indican que sin un Estado participativo y con una gran capacidad para racionalizar la formulación y ejecución de políticas, es poco probable que se consolide una estrategia de crecimiento de largo plazo que logre una articulación eficiente de los sectores público, privado y social.

En el Perú, existe una gran debilidad del aparato público y ello ocurre a pesar de que, por sus características (mayores diferencias sociales, mercados internos pequeños, sectores empresariales poco competitivos, etc.), es posible concluir que la región requiere una participación estatal tan importante o incluso mayor que la del mundo industrializado para enfrentar los principales problemas y desafíos del desarrollo. Por esta razón, la modernización del Estado no es sólo un tema prioritario, sino también urgente.

El Perú constituye un caso extremo, esto debido a los siguientes aspectos: extrema pobreza, extrema debilidad del Estado, extrema insuficiencia en el desarrollo de los mercados y extremos desencuentros históricos entre las organizaciones significativas de la sociedad. Además, en el pasado reciente los peruanos han pasado de un gobierno en extremo intervencionista (1985-1990) a uno en extremo liberal (1990-1996).

El avance hacia un Perú que cuente con una sociedad civil organizada y activa, una economía moderna y competitiva, y un Estado representativo y eficiente se dará por la confluencia e interacción de tres procesos: la democratización social, que propicia una mayor igualdad y requiere de la creación de mayores oportunidades para todos los peruanos; la modernización productiva, que está extendiendo el ámbito en el cual operan los mercados y busca elevar la productividad de las empresas peruanas y la legitimación de las instituciones estatales, que apunta hacia una reforma integral del Estado para hacerlo más representativo y eficiente. Estos procesos deben estar orientados por una visión compartida del futuro del Perú, capaz de movilizar esfuerzos y voluntades.

Los desequilibrios macroeconómicos del decenio de los ochenta (crisis de la deuda, la recesión económica y las altas tasas de inflación) motivaron el diseño y puesta en práctica de programas de estabilización y ajuste estructural en casi toda América Latina. El Perú fue una excepción: hacia fines de la “década perdida” el gobierno continuaba experimentando con políticas estatistas y heterodoxas que desembocaron en la hiperinflación más larga de nuestra historia. Lo anterior agudizó la crisis de gobernabilidad democrática, el deterioro social y devaluó las instituciones, sobre todo en el sector público. También hizo necesario un drástico programa de estabilización y ajuste que agudizó los problemas sociales a principios de la década de los noventa. Las observaciones de Naím, sobre las características institucionales del proceso de estabilización, sugieren que se requiere de gran determinación política y de un gobierno enérgico para estabilizar una economía en forma exitosa.

La coyuntura política al inicio del decenio de los noventa determinó que no se debatieran ni se plantearan alternativas al programa de estabilización y reformas económicas del gobierno, excepto por algunos sectores de oposición radical. No hubo incentivo alguno para que el gobierno estableciera canales de comunicación y diálogo con los diferentes grupos de ciudadanos. Sin embargo, superada la situación de emergencia económica y política, el estilo de gobierno se mantuvo sin modificaciones. A fines del decenio, el Perú llegó a una situación de angustia generalizada por la violencia terrorista y la hiperinflación. Ante la ciudadanía, esto justificó medidas drásticas y radicales, aplicadas en un contexto de emergencia nacional. Sin embargo, superada la situación de emergencia cambió la naturaleza de los problemas y la percepción ciudadana sobre las prioridades nacionales. Mantener un estilo de gobierno que fue útil para superar la emergencia puede ser contraproducente cuando se trata de resolver los problemas del desarrollo económico y social en el mediano y largo plazo.

A estos factores, que ayudan a comprender los problemas que enfrenta el Perú en la transición hacia un manejo más institucionalizado de las reformas de política económica y social, se une la escasa influencia política de la oposición. Como consecuencia, dentro del gobierno, sobre todo en el Poder Ejecutivo y en el Congreso, no existen condiciones e incentivos para el diseño y puesta en práctica de estrategias y políticas de largo plazo, entre las cuales se encuentra la reforma del Estado peruano.

Por el contrario, la forma en que se ejerce el poder político lleva a una concentración de decisiones en pocas manos, socava los esfuerzos para reformar las instituciones públicas y debilita los procesos de planeamiento estratégico y descentralización. Si esto no se modifica sustancialmente no será posible avanzar hacia una reforma del Estado duradera, coherente y capaz de sustentar un proceso de desarrollo económico y social en la transición hacia el siglo XXI.

Sólo un balance adecuado entre estos tres protagonistas de nuestro desarrollo (económico, político y social) hará que el Perú camine a buen paso hacia el desarrollo.




Fuente: HERZK; Jaime; et all (1999). “La Reforma del Estado en el Perú”. Agenda: Perú. Edit Miraflores.

Ensayo: Función Social del Estado


Jueves 23 de septiembre


Ensayo: Función Social del Estado

El estado es una forma de organización política de la sociedad, es el encargado de defender la soberanía nacional, garantizar la vigencia de los derechos humanos, proteger a la población y promover el bienestar general que se fundamenta en la justicia y en el desarrollo integral y equilibrado de la Nación.

A lo largo del tiempo, el Estado ha estado sujeto a múltiples transformaciones, conforme cambian los sistemas tanto, económicos, políticos y sociales de los países, el Estado también lo hace. En general, se puede decir que anteriormente la participación del Estado era mayor en todos ámbitos sectoriales de las economías; no obstante, hoy en día gracias a la apertura comercial, entre otros aspectos, la intervención del Estado ha disminuido y  hoy en día sólo interviene cuando se presentan problemas como los fallos del mercado, las externalidades o bien en la distribución y asignación de bienes públicos.


Zyanya Ameyalli González Hernández